
Hace algunos años, cuando vivía en La Plata, tratando de convertirme en periodista, tuve una experiencia que hasta el día de hoy, no sé si fue producto de alguna “patología psicológica “o sí en realidad pasó. No tuve testigos, por eso hasta a mí misma, me cuesta creerlo.
Era un sábado a la tarde, con todo el sol y todas las ganas de disfrutarlo. Entonces aproveche que mi casa estaba a pocas cuadras del bosque,( de la cancha de estudiantes, del zoo, de las grutas y del múseo), para irme a pasear por ahí.
Pasé por la heladería en donde trabajaba Mariano, a preguntarle si me acompañaba, pero ese día tenía mucho laburo y en compensación, me regalo un “cuartito” de chocolate y frutilla a la crema, para que me entretenga.
Yo tenia mi lugar preferido: un claro, con bastante pasto, muchos árboles pero especialmente, con un tronco caído, muy grande y hueco ( el pobre, seguramente, se secó estando parado). Me gustaba sentarme y ver los pajaritos o, adivinar que tipo de planta era “cada cual”( por su color), o mirar el cielo y buscarles forma a las nubes, o lo de siempre: ir con amigos y llevar la viola.
Ese día, me quede sentada, quería terminar mi helado antes de que se derrita, cuando de repente escuche un “pst, chist...”
Pensé que era alguien que llegaba, pero al mirar, no ví a nadie...y seguí concentrada en mi objetivo.
De nuevo, “pst, chist...dale, dame...”
Yo levanté la vista, porque esta vez, el sonido llegaba desde mas cerca. Estaba ahi parado ( bah! Paradito) y del susto, se me cayó el pote que fue a parar casi a sus pies..
No media mas de 40 cm y no se parecía a ninguno de los típicos duendes que comunmente se ven, no era como los del “gnomo móvil” ni ahí y tampoco tenía el “gorrito verde”ese tan conocido. Es más, lo que mas me llamó la atencion, fueron sus pocos pelos colorados y brilantes, que hacían juego con la remera ( o lo que fuera que llevaba puesto).
Me dijo “gracias”, agarró el pote y desapreció entre los yuyos, dando un salto, antes de que yo pudiera emitir sonido y cerrar la boca por la expresión de asombro. Me quedé tildada...completamente asorada!
Cuando pude, me limpie un cacho de frutilla que me colgaba de la pera y me fui, con una sensación que pasó; del miedo al orgullo y después, al descreimiento.
Y por supuesto que nunca se lo conté a nadie( excepto a mi psicóloga, varios años después) tal vez por verguenza y a hora me pasa que cada vez que paso cerca de ahí, ¡¡ me da una cosa!!...

5 comentarios:
gracias por tus palabras tere!
Siempre admiré la capacidad que algunos tienen para ver lo qeu la luz no ilumina, lo que solo se nos planta delante nuestros cuando ponemos todos nuestros sentidos para percibir, intuir y descubrir. Pocos pueden nadar en esas aguas.
Y menos aún, muchos menos son capaces de mostrárselo a los demás, pinceles o lápices mediante.
Me doy la bienvenida, me siento bienvenido de poder ver otro mundo, el de la fantasía.
el cuento, bueno, un poco "loco" diria, muy creativo.
La imaginacion " VUELA". Vale la pena.
EN CATAMARCA, EN LA PUERTA, LOCALIDAD A 100KM DE SAN FERNANDO DEL VALLE DE CATAMARCA. DEL OTRO LADO DEL RIO DEL VALLE CONOZCO TRES "PUERTAS" A OTRAS DIMENSIONES. ME CONOCEN POR DON MARIO(mi segundo nombre). PUES ELLOS ESTAN ANTES QUE NOSOTROS, LOS HUMANOS,Y QUE NOS TRAJERAN A ESTA TIERRA-HOSPICIO DESPUES DE LA GUERRA ENTRE ANGELES Y DEMONIOS.SI SE LES PARECEN, SON MUY DIVERTIDOS E IRONICOS.TENGO VARIOS AMIGOS.ME ESPERAN.
CORRIJO "LA PUERTA" ESTA A 42 KM DE LA CAPITAL DE CATAMARCA.SORRY
Publicar un comentario